Una historia sobre crecer, recordar y entender que la infancia nunca se va del todo.
El chico de la harinera es un viaje a la memoria de una infancia marcada por los cambios, la adaptación y el descubrimiento del mundo.A finales de los años sesenta, un niño llega con su familia a Zuera, a un lugar que entonces parecía apartado de todo: el barrio de El Portazgo y la vieja harinera donde su padre comenzará una nueva vida.
Allí, entre la soledad inicial, los nuevos amigos, la calle y las pequeñas aventuras cotidianas, irá construyendo su identidad en ese difícil paso de la niñez a la adolescencia.
A través de recuerdos propios y compartidos, la novela reconstruye una época de cosas sencillas: las tardes interminables con la pandilla, los juegos en la calle, las primeras emociones, los miedos y las ilusiones. Un tiempo en el que, como el propio autor sugiere, “aunque parezca mentira, fuimos felices y sobrevivimos”.
Con una mirada íntima y evocadora, Emilio Saavedra Alcalá y Jesús Seral Allué firman una historia donde la memoria se convierte en refugio y la infancia en el territorio más verdadero de todos.











